lunes, 18 de enero de 2016

HACE 4 AÑOS: LA CENTRALIDAD DEL TRABAJO

Hace ya 4 años que cuenta las horas desde su cama, una detrás de otra, como cuando era pequeño y contaba ovejitas, pero ahora ya no se duerme. Hace 4 años que no se plancha la ropa y la coloca sobre la silla para meterse dentro de ella y salir corriendo... que llega tarde. Hace 4 años que su reloj no se para en ninguna de las estaciones y todas las horas son iguales.Hace 4 años que no pone la alarma porque la alarma está en su propia vida, en cada momento de su existencia.Hace 4 años que sale por la mañana, en busca de algo que sabe que no existe y vuelve a su casa, cabizbajo, porque todas las mañanas son iguales.

 Hace 4 años que su niño le pregunta si ha encontrado trabajo, hace de eso ya 4 años. Hace 4 años que no se mira al espejo porque no se siente hombre, no se siente honrado, no se siente padre, no se siente hermano. Hace 4 años que su mujer llora en silencio, para que él no la vea, para que no se caiga al suelo... Hace 4 años que su niño no tiene Reyes como los de sus amigos, como los de la tele. Hace 4 años que su mujer no se compra una prenda que no sea de segunda mano, hace cuatro años que para él todo es en vano.

 Hace 4 años que no mira a la cara a su vecino de abajo ni entabla conversación con nadie del barrio.Hace 4 años que sueña con un contrato en precario, de esos que todos denuncian, de esos que están de saldo, pero a él, a él nadie lo llama desde hace 4 años.

Hace 4 años que arrastra su dignidad por los rincones de su paso. Hace 4 años que no entiende nada, al dependiente cuando se queja , al funcionario por lo congelado, las 35 horas, todo lo quitado, al cajero porque está solo o las sandeces del diputado. Hace 4 años que escucha  "si no trabaja es porque no quiere" , ¡qué gratuito, cuánto le duele!

Hace 4 años que no tiene aficiones, que ha dejado de creer en todo. Hace 4 años que quiere volver a casa cansado.

No pregunta por el puesto ,el sueldo o el horario. Hace ya 4 años que mi amigo quiere sentirse hombre, esposo, padre, hijo y hermano.

Se le van agotando las fuerzas, los recursos, el ánimo.

¿Y qué deben importarnos las rastas de Podemos o el bebe de Bescansa, o la cesión de senadores a los independentistas para formar grupo, o los sueldos del marido de Susana Díaz en cursos fantasmas, o los ERES o las actas de los diputados investigados o la Gürtel o si la Pantoja está en la cárcel o si han devuelto lo robado?

¿Acaso Urdangarín o la Infanta desinfantada, las fechorías de Rato o las vulgaridades de Gran Hermano son más importantes que la angustia del parado?

Estamos criminalizando, entre todos, a los parados de larga duración y no solo es producto de la crisis o la globalización, la culpa está en nosotros, en nuestro egoísmo y animadversión.

¿Tan difícil es saber cuáles son las prioridades?

Algunos vivimos la vida como si fuera eterna y no nos damos cuenta de que solo tenemos una. ¿Qué quieres hacer tú con ella?

No hay comentarios:

Publicar un comentario