viernes, 5 de enero de 2018

¿DO YOU SPEAK ENGLISH?

He intentado alejarme de las nuevas modas o tendencias, pero ya no existe terreno intelectual lo bastante lejos de la invasión de tanto anglicismo. Así como la RAE (Real Academia Española) se da por vencida a la nueva realidad de los neologismos, el Derecho no ha podido ser esquivo a esta “invasión”.

Ayer estaba con mi Mac, haciendo un checking de mi mail cuando mi Scanner me advirtió de una treath de un posible Troyano.Entonces, después de hacer un break me di cuenta de que ya nada es igual y me surgió la duda de si esta anglicanización es inevitable, beneficiosa o simplemente instrumental.

Entre feedback o retroalimentación me quedo con la segunda pero entiendo que en el mundo laboral sea más práctica la primera.

Resultado de imagen de anglicismosEn el terreno de la Informática, estamos acostumbrados a relacionarnos con anglicismos como hard disk o gigabites pero es menos entendible que en la oficina o el despacho nos invadan como si de un rodillo inapelable se tratara. Meeting, workshop, business review o Compliance son solo algunos ejemplos.

Sin embargo, el mal uso de los anglicismos hace que  hablemos simplemente mal. ¿Por qué busines plan en lugar de plan de negocios?

En el plano de las profesiones, oteando en la red profesional Linkedin se pueden ver ofertas de trabajo o simplemente las denominaciones de los puestos de trabajo de sus integrantes. Por ejemplo, se precisa un “Specialist Own Stores” para Sevilla para lo que viene a ser un comercial de atención al cliente.
O para "Junior HR Specialist (LabourRelations)" para Madrid, que no es una oferta de trabajo para astronauta en Cabo Cañaveral, con todos los respetos debidos, sino para trabajar en RR.HH.

Y ya en el mundo del Derecho, es fácil encontrarse con la figura del "Lawyer and International Consultant" que debe ser más vistoso que lo que resulta ser en realidad, "Abogado consultor".

Otros son simplemente Business Process Management, Expert, Blogger, Professor...

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Una cosa es el Inglés y otra el Use of English. Recuerdo cuando en un zoológico nórdico en Dinamarca, un imbécil (luego lo supe) me dijo entre dientes “Son of a bitch”   y entonces le dije a mi mujer que ese danés estaba hablando de lo morenos que estábamos los españoles del sol y de la playa... Pues esto de los anglicismos laborales viene a ser lo mismo, ¿hasta qué punto sabemos usarlos o son necesarios?

Y ya no digo nada de las redes sociales, que si te mando un Wasa (Wathsapp), o lo paso todo a slides (diapositivas), o lo comparto con un twit o un facebook

El día que me matriculé en el Máster que elegí todo el mundo me decía que era mucho mejor elegir uno donde hubiera Networking, que me tomara un break e hiciera un standbye hasta tomar la decisión, al final me decidí por uno prestigioso pero online.

En el día a día me tropiezo constantemente con conceptos como Outsourcing, Freerider, Mobbing, Personal branding, offshoring, outsourcing….

Arturo Pérez Reverte lo espeta mucho mejor que yo ¿Por qué Black Friday y no viernes negro?

Uno no sabe que es peor, si leer PIGS (cerdos), cuando se refiere despectivamente a (Portugal, Spain, Grecia e Italia) como los países del Sur de Europa que lastran la Economía de la UE o asistir a los discursos de tanto iletrado suelto, cuando se emperran en lo de miembros y miembras, ciudadanos y ciudadanas, compañeros y compañeras…

Lo más estúpido que he escuchado últimamente es lo de Pensadaque siendo un adjetivo, se usa en el trabajo o los negocios como sustantivo: “le damos una pensada a eso y lo cerramos. ¡Ah, que esto no es un anglicismo! ¡Bueno, pero suena igual de mal!

Pues como quiera que sea, por muy romántico que suene y aunque Zigmund Bauman ya no esté entre nosotros (que era quien supo explicarlo), la mejor medicina en estos momentos es “Desglobalizar o , si quieren, Deglobalize  ”.




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